¿Cómo aumentar la fertilidad en la mujer y en el hombre?

Si hay un tema que preocupa por igual a hombres y a mujeres, de distintas edades y condiciones sociales, es el tema de la fertilidad. En la siguiente entrada te asesoraremos acerca de cómo aumentar la fertilidad en la mujer y en el hombre.

¿Por qué nos preocupa tanto la fertilidad?

Porque, como especie, como individuos biológicos, estamos programados para reproducirnos y multiplicarnos.

La reproducción es, desde el punto de vista biológico, el fin último de la vida.

Por ello todos queremos dejar un legado, asegurar una descendencia.

De ahí, que millones de personas tengan como principal preocupación la fertilidad. Lo que explica porque se buscan medios para tratar de aumentarla.

¿Cómo aumentar la fertilidad?

Esta es una de las preguntas que nos hacen con más frecuencia.

¿Cómo puedo aumentar mis niveles de fertilidad?

No existe una respuesta ni única, ni breve.

Pese a esto a lo largo de esta entrada intentaremos dar contestación a esta pregunta, teniendo en cuenta los distintos casos y circunstancias.

Siempre basándonos en evidencia científica y en estudios contrastados.

Es que, sobre la fertilidad, y sobre las formas de aumentarla, existen muchos mitos.

Lo primero que se debe tener en cuenta es que, cuando se busca aumentar la fertilidad, se parte de la certeza, o al menos de la sospecha, de que se es infértil.

Por eso debemos confirmar que, efectivamente estamos tratando un caso de infertilidad declarada.

¿Cómo saber si se es infértil?

 Veamos, según datos de la Organización Mundial de la Salud, la infertilidad afecta en un porcentaje más alto a la mujer. Pero eso no quiere decir que los hombres no sufran de infertilidad. Al contrario, la infertilidad es un asunto de pareja, y debe tratarse como tal, por ello lo primero que debes saber es:

¿Cuándo acudir a un especialista para que me ayude a saber si soy infértil?

Si con tu pareja han intentado “tener un bebé” y, para ello, han mantenido un ritmo de relaciones, con una frecuencia semanal alta, a lo largo de 52 semanas.

Y, si, durante ese periodo no han utilizado ningún método anticonceptivo y no han logrado concebir, entonces es pertinente que tú y tu pareja busquen ayuda profesional. Un buen comienzo sería agendar cita con un ginecólogo, un equipo de ginecólogos expertos en el tratamiento de infertilidad o centros de fertilidad, quienes realizaran un chequeo previo.  

En el caso del hombre, para determinar la infertilidad, el médico urólogo y otros profesionales de laboratorio utilizan distintas técnicas. Una de las pruebas que puede ayudar a determinar si un hombre es infértil es el espermatograma, junto con otros estudios como: una evaluación física de los órganos genitales, que podría incluir alguna ecografía, y algunos exámenes a nivel hormonal y genético.

Para determinar la infertilidad en la mujer, el médico especialista realizará varias pruebas entre las que se encuentran:

  • Examen físico, este puede estar acompañado de una ecografía intravaginal o abdominal.
  • Citología vaginal.
  • Análisis hematológicos.
  • Análisis hormonales.

En función de los resultados de los estudios se debe proceder a tomar las medidas para aumentar la fertilidad.

Conviene siempre acudir al especialista, pero aquí compartimos contigo algunos métodos sobre cómo aumentar la fertilidad en la mujer y en el hombre.

¿Qué hacer para aumentar la fertilidad?

Lo primero que se debe hacer para aumentar la fertilidad es adoptar unos hábitos de vida saludable.

Insistimos en el particular de los hábitos, puesto que, no podemos ver al aparato reproductor como un ente aislado del resto de nuestro cuerpo.

Esta visión fragmentada del cuerpo humano nos genera problemas en lugar de soluciones y, por tanto, debemos cambiarla si queremos aumentar nuestros niveles de fertilidad.

Claro, pero además de cambiar nuestra visión fragmentada del organismo, debemos actuar en consecuencia.

Para ello debes:

Deja los hábitos nocivos

El alcohol, los cigarrillos, el café en exceso, las azucares y las grasas poliinsaturadas y un largo etcétera.

Estas no solo nos alejan de nuestro objetivo de aumentar nuestros niveles de fertilidad.

También deterioran la salud y nos acortan la vida de forma exponencial.

Tomemos como ejemplo el tabaco. El cigarrillo no solo afecta al sistema respiratorio, los cigarrillos, además:

  • Alteran la capacidad que tiene el ovulo fecundado de adherirse al útero.
  • Deterioran la calidad del esperma.

Disminuyen el nivel de la libido de las parejas y hacen mella en el desempeño sexual.

Lo mismo ocurre con el alcohol. Usualmente se piensa en el alcohol como un potenciador de las capacidades sexuales. Pero el efecto en más una ilusión. Y no solo eso, sino que también deteriora la salud y, por consiguiente, disminuye tus niveles de fertilidad. Así que, la próxima vez que alguien te invite a una copa de más, recuerda esto: Cuanto más alcohol consumas, más infértil serás.

Con frecuencia, cuando se habla de hábitos nocivos se suele pensar en los vicios y en las sustancias prohibidas. Pero además de esos, con frecuencia tenemos otros hábitos perjudiciales que son aceptados como “normales”, así como:

  • Una pésima alimentación.
  • Una pésima higiene del sueño.
  • Una vida sedentaria.

Por ello, además de abandonar nuestros hábitos nocivos debemos adoptar otras costumbres que sirvan para mejorar nuestro estado actual.

Mejora las condiciones de tu entorno de trabajo

Cada vez que una pareja se acerca al especialista para plantear un problema de infertilidad, una de las preguntas que nunca faltan es la relacionada con las condiciones en las que trabajan.

En algunos casos, en especial los pacientes masculinos, laboran en unas condiciones que claramente ponen en riesgo la vida y su salud reproductiva.

Puesto que trabajan en espacios con altas probabilidades de contaminación tales como:

  • Minas.
  • Yacimientos o campos de explotación petrolífera.
  • Laboratorios con material nocivo.
  • Talleres siderúrgicos.

Aunque, incluso en entornos de oficina es posible encontrarse con elementos que pueden poner en riesgo tu fertilidad. Tal es el caso de aquellos que trabajan con el ordenador portátil sobre el regazo.

 La exposición a las altas temperaturas que generan estos dispositivos compromete la calidad de la movilidad y la morfología del esperma, debido al calentamiento excesivo de los testículos.

Haz ejercicio

Si quieres tener una buena salud reproductiva, debes tener un buen estado de salud general, esto es:

  • Peso adecuado a tu talla.
  • Buenas capacidades cardiovasculares.
  • Adecuados niveles de tensión arterial.
  • Equilibrados niveles de colesterol y azúcar.
  • Un optimo funcionamiento del sistema endocrino.

Afortunadamente, el ejercicio, en combinación con otros hábitos saludables, puede ayudarte a obtener unos óptimos niveles de salud física.

Si quieres estar sano debes entrenar o hacer alguna actividad física de forma periódica y constante.

Tampoco es necesario que te apuntes al gimnasio, y menos al principio, lo ideal es que comiences a moverte y a mejorar tu estado.

Cuando se trata de ejercicio físico lo mejor es comenzar de a poco y luego ir haciendo incrementos graduales en tu rutina.

Presta atención a la calidad de tu sueño

Muchas veces es un aspecto bastante subestimado pero el sueño juega un papel importante como regulador de muchos procesos biológicos que el organismo lleva a cabo, sobre todo a nivel hormonal.

Esto es algo que pocas veces te han contado, pero cuanto mejores sean tus niveles de sueño, más equilibrados estarán los procesos de generación hormonal de tu cuerpo.

Y si bien aún no existen estudios concluyentes referidos a la relación del sueño con la fertilidad. Si existe mucha evidencia que señala que mientras mejor duermes mejores niveles de salud tendrás. Y no solo salud física, sino también salud mental.

Mejora tu salud mental y reduce los niveles de estrés

La salud reproductiva y la fertilidad están relacionadas con todas las áreas de la vida y la medicina.

Por ello otro aspecto importantísimo a mejorar en aras de aumentar la fertilidad es revisar tu estado de salud mental.

¿Por qué te recomendamos esto?

Porque muchos trastornos mentales y de conducta pueden desembocar en desequilibrios que pueden alterar tus procesos biológicos como:

  • Menstruación.
  • Ovulación.
  • Niveles de segregación de testosterona.
  • Niveles de segregación de estrógenos.

Y claro, una disminución de la libido.

Aunque no hay que ir tan lejos, la higiene mental es muy compleja y no es necesario acusar el padecimiento de una grave enfermedad o trastorno psicológico, para que nos movamos en búsqueda de una solución.

Ya ciertos factores como el estrés pueden hacer mella en la calidad de nuestras capacidades reproductivas.

Por ello te recomendamos bajar tus niveles de estrés para aumentar tu fertilidad.

Alimentos y dietas que aumentan fertilidad

El tema de la alimentación merece mención aparte. A continuación, compartimos contigo algunos alimentos que pueden contribuir a aumentar la fertilidad en la mujer y el hombre.

Claro, que debes combinar la ingesta de estos alimentos con los consejos que encontrarás a lo largo de toda esta entrada.

Si quieres ser un hombre o una mujer fértil, procura comer los siguientes alimentos con frecuencia:

Alimentos ricos en antioxidantes

Los antioxidantes son como las moléculas de la eterna juventud puesto que estás tienen la capacidad de retrasar el proceso de oxidación celular.

De forma tal que con los antioxidantes puedes hacer que tus óvulos y espermatozoides sean de mejor calidad.

Algunos alimentos ricos en antioxidantes que aumentarán tu fertilidad son:

  • Fresas, moras, arándanos, frambuesas, y otras bayas.
  • Uvas.
  • Naranjas, toronjas, mandarinas, limas y limones.
  • Nueces y almendras.
  • Legumbres, como los frijoles, las lentejas y alubias.
  • Tomate.
  • Cebolla.
  • Espinacas.
  • Brócoli.
  • Alcachofa.
  • Pepino.
  • Zanahorias.
  • Cereales enteros: arroz integral, trigo, cebada, avena.  
  • Mariscos.
  • Cacao.
  • Canela.
  • Té verde.

Alimentos ricos en omega 3

El omega 3 se refiere a un tipo de ácidos grasos que puede potenciar la producción de óvulos y espermatozoides.

Los alimentos más ricos en omega 3 que puedes incorporar a tu dieta son:

  • Pescados azules y grasos como la trucha, el atún, las sardinas y el salmón.
  • Algunos mariscos.
  • Semillas de chía.
  • Aceite de canola.

Alimentos ricos en proteína

Las proteínas son esenciales para que el organismo lleve a cabo el proceso de generación y regeneración celular.

Además, son responsables, en gran medida, de garantizar el correcto funcionamiento de las células de nuestro cuerpo.

Lo que quiere decir que, si quieres ser una mujer fecunda o, un hombre con la capacidad de engendrar, entonces debes consumir proteína de calidad.

Algunos de los mejores alimentos ricos en proteínas son:

  • Leche entera y productos lácteos como el queso y el yogurt.
  • Pescados y mariscos.
  • Huevos.
  • Carnes magras.
  • Plátanos.
  • Coco.
  • Aguacate.
  • Legumbres.
  • Almendras, nueces, maníes y frutos secos.

También puedes complementar los niveles de proteína que consumes si preparas algún batido o merengada proteica usando proteína de suero, conocida como whey protein.  

Alimentos ricos en Hierro

Se ha demostrado que el hierro potencia y regula los procesos ovulatorios.

Por ello un porcentaje alto de las mujeres que sufren de problemas de infertilidad han demostrado tener deficiencia en los niveles de hierro.

De hecho, se señala directamente a la deficiencia del hierro como un elemento determinante de la infertilidad, de mujeres y de hombres.

Demás esta decirlo: si quieres aumentar tu fertilidad debes consumir alimentos ricos en hierro.

Entre los alimentos que ayudarán a elevar tus niveles de este importante mineral tenemos:

  • Espinacas.
  • Brócoli.
  • Frambuesas.
  • Levadura de cerveza.
  • Amaranto.
  • Sésamo y mijo.
  • Hígado de res.
  • Carnes magras y rojas.
  • Algas como la espirulina.  

Debes evitar a toda costa

De nada sirve que incorpores algunos de estos alimentos en tus comidas y mantengas los mismos hábitos dañinos.

Recuerda que los alimentos que mencionamos algunas líneas atrás darán resultados en la medida en que, toda tu alimentación este en equilibrio.

Por esto debes evitar comer:

  • Harinas refinadas, como las que se utilizan para elaborar: el pan blanco, las galletas, los bizcochos y las pastas.
  • Frituras y alimentos preparados con aceites vegetales y grasas hidrogenadas.
  • Alimentos y productos enlatados y embutidos.
  • Refrescos, gaseosas y té helado artificial.
  • Caramelos, dulces azucarados y básicamente todos los productos que contienen azúcar o glucosa.
  • Chocolatinas y dulces achocolatados como la Nutella o nocilla, que son elaborados con aceite de palma que durante su procesamiento genera glycidol, un compuesto cancerígeno, que, demás está decirlo: afecta seriamente tus niveles de fertilidad.

Podríamos seguir enumerando productos que debes dejar de consumir para mejorar los niveles de tu salud reproductiva, pero la lista se haría en exceso extensa.

La idea es que dejes de comer todo lo que haga daño, por rico que pueda parecerte.

Si en algún momento no sabes si un alimento o producto es realmente saludable, solo debes usar el sentido común y recordar lo siguiente: mientras más procesado es, más dañino resulta.

Con frecuencia muchos pacientes nos preguntan si hay una dieta especial para aumentar la fertilidad.

Dietas hay muchas, pero si tuviéramos que hacer una perfecta dieta de la fertilidad, esta solo estaría compuesta por los alimentos que listamos hace algunas líneas atrás.

Para que te hagas una idea y te orientes, algunas dietas muy conocidas pueden ayudarte a mejorar tu fertilidad, sin importar si eres hombre o mujer.

Un consejo: conviene que revises estas listas de alimentos y dietas y, que, en lugar de pensarlas como dietas pasajeras, las asumas como una forma de alimentación permanente.

Las dietas que van a aumentar tu fertilidad, y tus niveles de salud y bienestar general son:

La dieta paleolítica

Es posible que ya hayas escuchado hablar de esta dieta, pues en los últimos años se ha vuelto bastante popular.

La paleo dieta es un estilo de alimentación que se basa, o al menos se inspira, en la clase de alimentos que debieron comer los hombres y las mujeres en el periodo paleolítico.

Los principios de esta dieta son bastante sencillos y pueden resumirse en: no comer ningún alimento que sea altamente procesado o tenga un origen industrial.

La dieta paleolítica puede ayudarte a aumentar la fertilidad, puesto que suprime todos aquellos productos que, usualmente se comen y que, resultan perjudiciales no solo para tu salud sexual y reproductiva, sino para tu salud en general:

  • Harinas.
  • Azucares.
  • Alimentos hiperprocesados.
  • Grasas y aceites de origen vegetal.

A la vez que solo incluye alimentos saludables.

La dieta paleolítica es buena para la fertilidad puesto que todo lo que se consume es de origen orgánico:

  • Carnes rojas, blancas, aves.
  • Pescados y mariscos.
  • Verduras.
  • Hortalizas.
  • Frutas.
  • Nueces.

La dieta mediterránea

La dieta mediterránea también puede hacer mucho para mejorar tus capacidades reproductivas.

El estilo de alimentación mediterráneo es un tanto menos estricto que la dieta paleolítica porque suprime menos elementos.

Pero aún así no deja de ser beneficiosa.

Esta dieta es una excelente puerta de entrada a un estilo de alimentación saludable.

Se basa en el consumo de:

  • Cereales integrales,
  • Verduras,
  • Frutas,
  • Aceite de oliva,
  • Frutos secos,
  • Nueces,
  • Semillas,
  • Aceitunas,
  • Leche,
  • Quesos,
  • Yogur,
  • Huevos,
  • Carnes blancas,
  • Pescados y mariscos,
  • Papas,
  • Carnes rojas,
  • Un poco de vino.  

Como vez, esta forma de alimentación se basa en alimentos bastante saludables; ricos en micronutrientes, antioxidantes y, además, todos son una rica fuente de proteína, lo que puede ayudarte a superar problema de infertilidad.

Con estas recomendaciones nutricionales ya tienes una buena base sobre la que partir a la hora de modificar tus hábitos alimenticios para mejorar los niveles de salud reproductiva.

Te recomendamos, como siempre, en caso de duda consultar con un especialista en nutrición y plantear tu caso.

Con frecuencia recibimos preguntas de pacientes y lectores que buscan respuesta a sus dudas y preguntas con respecto a la infertilidad, en este apartado contestaremos las más frecuentes.

¿El ácido fólico aumenta la fertilidad?

Sí, la vitamina B9, conocida popularmente como ácido fólico, aumenta la fertilidad.        

El ácido fólico junto a las otras vitaminas que forman parte del llamado complejo B contribuyen al sano funcionamiento del útero. Además, normalizan el proceso de producción hormonal lo que, resulta en definitiva positivo para la salud reproductiva.

¿Qué tomar para aumentar la fertilidad?

Si quieres tomar algo para aumentar la fertilidad existen algunos licuados y zumos que bien pueden ayudarte.

Claro, que tendríamos primero que saber cual es la causa de tu problema de fertilidad.

En muchos casos la infertilidad esta directamente relacionada con una deficiencia de hierro por lo que, si quieres aumentar tu potencial reproductivo te recomendamos revisar tus valores de hierro y, si están deficientes, tomar un licuado a base de frutillas, leche de almendras y un suplemento proteínico, hasta que tus niveles de este mineral se estabilicen.

También puedes tomar suplementos ricos en hierro.

Remedios para aumentar la fertilidad

Existen muchos remedios para aumentar la fertilidad, pero antes de que salgas corriendo a tu farmacia más cercana a buscar lo primero que alguien te recomiende para aumentar la fertilidad, te recordamos que la ingesta de medicamentos y suplementos de cualquier tipo debe estar autorizada por tu médico de cabecera.

Medicamentos o píldoras para aumentar la fertilidad masculina

La infertilidad masculina está causada, en la mayoría de los casos, por un desequilibro hormonal que afecta la correcta producción de esperma.

Por ello, los medicamentos o píldoras para aumentar la fertilidad masculina que suelen recetar los médicos especialistas tienen la finalidad de regular el equilibrio hormonal y, en consecuencia, los niveles de producción y la calidad del esperma.

Algunos de estos medicamentos también son recetados a las mujeres.

Los más comunes son el clomifeno y el tratamiento de gonadotrofina coriónica humana.

Plantas y hierbas para aumentar la fertilidad

Algunas personas aquejadas de problemas de infertilidad recurren a alternativas naturales, como las plantas y hierbas para solucionar su condición de infértiles.

Las plantas a las que se les atribuye aumentar la fertilidad son:

  • Ortigas.
  • Trébol rojo, del cual se utilizan sus hojas y flores.
  • Cardo mariano o silymarina.
  • Frambuesas rojas.

¿Cómo aumentar la fertilidad en hombres?

Cuando se trata de aumentar la fertilidad en los hombres es necesario incrementar la cantidad y la calidad del esperma que produce.

Para ello es necesario seguir un plan integral que ayude a mejorar todos los aspectos que intervienen en el proceso de producción de esperma por, lo que, para aumentar la fertilidad en hombres, se debe:

  • Reducir el peso: El exceso de peso genera un desequilibrio en el proceso de secreción hormonal, además de que disminuye la libido y el potencial sexual, por lo cual, es importante tener un peso acorde a la talla.
  • Incrementar los niveles de testosterona: Vital, y si se necesitan una optima producción de esperma es necesario aumentar los niveles de testosterona. Los especialistas recetarán medicamentos del tipo hormonal como la gonadotrofina coriónica humana, pero la testosterona se puede aumentar de varias formas que listamos a continuación.
  • Aumentar la masa muscular: La grasa incrementa la síntesis del estrógeno, que es la hormona femenina, por su parte el musculo ayuda a quemar las grasas, en consecuencia, descienden los niveles de estrógeno y se incrementa la producción de testosterona. Para aumentar la masa muscular se recomienda entrenamiento de fuerza, con pesas. 
  • Hacer ejercicios cardiovasculares de alta intensidad: el ejercicio aeróbico de alta intensidad en cortos periodos de tiempo surte efectos notables en lo que a síntesis de testosterona se refiere.
  • Comer sano: No tenemos mucho que agregar a este punto, incluye en tu dieta alimentos ricos en proteína, omega 3, aminoácidos y elimina el consumo de alimentos procesados.
  • Dormir mejor: Si queremos regular todo nuestro sistema endocrino el descanso nocturno resulta esencial para ello.
  • Mantener la calma: Esto es importante, si un hombre quiere aumentar sus niveles de fertilidad y no consigue resultados podría sentirse frustrado. Pero conviene evitar cualquier situación emocional negativa, puesto que podría tener un efecto adverso y en lugar de mejorar la salud reproductiva esta se vería seriamente comprometida.

¿Cómo aumentar la fertilidad femenina a los 40?

Muchas pacientes nos preguntan si es posible aumentar la fertilidad femenina a los cuarenta.

Para contestar a esa pregunta es pertinente recordar que las posibilidades de concebir, en las mujeres, disminuyen por un asunto biológico, no por una cuestión cronológica.

Por ello existen mujeres de 35 o, incluso mayores, que han logrado quedar embarazas y mujeres en la veintena con serias dificultades para concebir.

De forma tal que, si se logran revertir los procesos biológicos asociados a la edad es posible aumentar la fertilidad.

Así, para aumentar la fertilidad femenina a los 40, es necesario poner en practica un conjunto de acciones que ayuden a revertir la disminución de los procesos asociados a la reproducción tales como:

  • Comer más alimentos ricos en antioxidantes.
  • Evitar a toda costa los productos que no aportan ningún tipo de nutrientes tales como: comida rápida, refrescos.
  • Dejar los hábitos negativos: el café, el alcohol, los cigarrillos, las fiestas hacen mella en tu organismo.
  • Adoptar hábitos saludables.
  • Dormir bien.
  • Hacer ejercicio.
  • Asistir a clases de yoga.
  • Reducir los niveles de estrés al mínimo.
  • Conseguir un peso adecuado a la talla.
  • Reducir la ingesta de azúcar y de dulces.

Obviamente, no se puede dejar de acudir a un especialista que podrá dar una orientación profesional y científica puntual, atendiendo a las características del caso particular.

Debemos recordar que, en algunos casos, cuando los procesos hormonales que intervienen en la fertilidad femenina se han detenido resulta difícil revertirlos.